Contemporáneos. Revista Mexicana de Cultura

 

Fue la revista más importante creada por el grupo conocido después bajo el mismo nombre: los Contemporáneos.

Según algunos críticos, los escritores aglutinados dentro de este grupo son; Jorge Cuesta, Jaime Torres Bodet, Gilberto Owen, Salvador Novo, Xavier Villaurrutia, José Gorostiza, Bernardo Ortiz de Montellano, Enrique González Rojo y Carlos Pellicer.

Los primeros planes concretos para formar una revista de “dimensiones internacionales” fueron hechos por Torres Bodet, González Rojo, Villaurrutia y Ortiz de Montellano, durante el viaje de regreso de la Habana a Veracruz en 1928. En su primera charla al respecto, los escritores estuvieron de acuerdo en que sería una publicación que cambiaría el campo cosmopolita de las principales revistas literarias europeas con una apreciación de la cultura latinoamericana.

El 15 de junio de 1928 sale a la luz el primer número, donde aparecen como fundadores Bernardo Gastélum, Torres Bodet, Ortiz de Montellano y González Rojo. Este número fue reseñado favorablemente en varias revistas y periódicos. Una de las primeras críticas apreció en el Repertorio Americano (Costa Rica). Otro reconocimiento se hizo de la Revue de l´Amerique Latine y uno más en la revista argentina Nosotros. Se alababa a los promotores de esta realidad editorial, y se reconocía su calidad técnica y literaria.

La revista tuvo dos períodos de financiamiento. Los primeros ocho números fueron subvencionados por el doctor Bernardo Gastélum, como funcionario del Departamento de Salud.

Con el ascenso de Portes Gil a la presidencia, el doctor Gastélum sale de México con una función diplomática. A partir de entonces, Genaro Estrada se hace cargo del financiamiento de Contemporáneos, a través de su cargo público en la Secretaría de Relaciones Exteriores. Bajo este patrocinio, se publican 35 números más. Torres Bodet, Gorostiza y Owen obtuvieron puestos diplomáticos. Bernardo Ortiz de Montellano, a partir del noveno número de la revista, asumió la responsabilidad editorial y figuró como único director hasta el final.

Con el número 42-43, de noviembre-diciembre de 1931, se suspendió la publicación de Contemporáneos. La enfermedad de Ortiz de Montellano, la pérdida del patrocinio de Genaro Estrada, la salida de varios de sus fundadores a misiones diplomáticas y la fuerte corriente crítica contra el grupo y sus técnicas literarias fueron algunas de las razones por las cuales dejó de publicar la revista. Los cambios políticos también llevaron al grupo a la bancarrota. No hubo financiamiento ni voluntad de los nuevos políticos para auspiciar la revista.

Al comienzo de la empresa, la organización del Consejo editorial fue más bien informal. La oficina era cualquier café o cualquiera de las casa de sus integrantes. Acostumbraban tener una reunión semanal los sábados por la noche en el Sanborn´s que se encontraba en el patio interior del edificio Iturbide, en la calle de Madero.

En los números 26 y 27 se incluyeron trabajos de Alfonso Gutiérrez Hermosillo y Emmanuel Palacios. En el número 32 se publicó una traducción de Anabasis de St. John Perse, hecha por Octavio Barreda. En los números 40 y 41 se publicaron escritos de Borges, Huidobro, Neruda, Supervielle y Hughes.

Aparecieron trabajos de artistas plásticos mexicanos como Julio Castellanos, Agustín Lazo, Roberto Montenegro, José Clemente Orozco, Manuel Rodríguez Lozano y Diego Rivera. De los artistas europeos, norteamericanos y orientales contribuyeron Peggy Bacon, George Biddle, George Braque, Jean Charlot, Giorgio de Chirico, Salvador Dalí, Ernest Finene, Tamiji Katagawa, Y. Kunyoshi, Henri Matisse, Pablo Picasso y Man Ray.

Según Ermilo Abreu Gómez, el nombre de la revista fue propuesto por José Gorostiza y no era indicativo de ninguna doctrina estética o política preconcebida.

La primera entrega contenía en lugar de la exposición de motivos, un ensayo del Dr. Bernardo Gastélum, llamado “Espíritu de Héroe”, que afirmaba la convicción de los editores de que el crecimiento revitalizador e intelectual era posible.

Sin embargo, no todos los sectores dieron la bienvenida a la publicación. Algunos grupos y escritores independientes no concordaban con las ideas extranjerizantes que la revista propugnaba. Constantemente aparecían críticas al respecto y se habla del antinacionalismo y de su falta de compromiso con el rescate de lo propio.

Quizá por esto los últimos números dirigidos por Ortiz de Montellano se caracterizaron por sus constantes alusiones a la política de Contemporáneos. El director advertía que este órgano literario no debía ser un vehículo para la propaganda. Además afirmaba el papel de la revista como un medio para la interpretación de temas autóctonos.

Aparecieron 43 números. El formato básico, con cambios mínimos, se conservó siempre. Los primeros 31 números fueron hechos en la Imprenta Cvltvra, y los restantes se realizaron en los talleres de la Imprenta Mundial.

Los números contenían contribuciones originales y poesía. Terminaban con la sección “Motivos”, dedicada a reseñas de libros, notas breves y datos bibliográficos. En esta sección se comentaron libros como la Antología de poesía mexicana moderna hecha por Jorge Cuesta, que fue muy criticada. Torres Bodet reseñó Nadja de André Bretón y Magia Negra, Magia Blanca, de Paul Morand; Bernardo Gastélum, Diario de Viaje de un filósofo de Hermann Keyserling; Ortiz de Montellano analizó el Romancero Gitano de García Lorca y González Rojo comentó Dama de Corazones, de Villaurrutia.

Los primeros ocho números se distinguieron por el énfasis en la narrativa; casi un tercio de las colaboraciones en prosa aparecieron en estos primeros números.

A partir del noveno número Contemporáneos sufrió algunas modificaciones. Siguió en lo esencial con el formato establecido desde el inicio, pero se redujo la sección “Motivos” y se insertó otra, llamada “Libros de México y sobre México”, que a partir de del número 15 cambió de nombre: “Los últimos libros mexicanos”.

Aparecieron secciones sobresalientes como “Cuadernos de Plata”, de Ortiz de Montellano: “Cuadernos de Lectura”, colección de traducciones breves y comentarios de ensayos literarios extranjeros, y “Ocio y placeres del periódico”, notas humorísticas de la escena contemporánea, ambas a cargo de Alfonso Reyes, y “Acera”, notas de conversación, donde los editores comentan eventos culturales, como la visita de Waldo Frank y la fundación de un cine club en la Ciudad de México.

Desde ese momento fue menos un órgano de expresión del grupo e incluyó en sus páginas a más poetas y prosistas establecidos en México, Hispanoamérica y España. Hubo, también, un número mayor de traducciones de las obras de escritores no hispánicos.

En contraste con los ocho primeros números, en los siguientes es evidente el énfasis en la poesía y en el material de traducción. Dos de estos números fueron dedicados exclusivamente a la poesía. Aparecieron con frecuencia traducciones de escritores ingleses, norteamericanos y europeos.



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Este visor fue inspirado por el que desarrolló E-Algorab en la Academia Mexicana de la Lengua.
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CONTEMPORÁNEOS. REVISTA MEXICANA DE CULTURA

México
Fundación: 15 de junio de 1928
a   01 de diciembre de 1931
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BIBLIOGRAFÍA RELACIONADA

Miembros Integrantes:
Gastélum, Bernardo J.
Editor
González Rojo, Enrique
Editor
Ortiz de Montellano, Bernardo
Director y editor
Torres Bodet, Jaime
Editor

Periodicidad: mensual
Con ilustraciones