Enciclopedia de la Literatura en México

Rafael López

Ángel Muñoz Fernández
1995 / 18 sep 2018 18:28

Nació en Guanajuato, Guanajuato, en 1873 y murió en la Ciudad de México en 1943. Poeta y periodista. Estudió Jurisprudencia pero no se graduó para dedicarse al cultivo de las letras. Catedrático de Literatura de la Escuela Normal. Dirigió el Archivo General de la Nación y el Instituto de Investigaciones Estéticas de la unam.

Notas: Sergio Iván Zaitzeff es el recopilador y prologuista de tres libros de Rafael López, y también autor de un estudio sobre él publicado por el Instituto Nacional de  Bellas Artes en 1972.

 

José Luis Martínez
1995 / 12 ene 2018 10:30

Habiendo iniciado su obra dentro del periodo y la tendencia modernistas, Rafael López llega al Ateneo de la Juventud con una sensibilidad hecha, aunque dispuesto a contribuir con su obra a la empresa común del grupo. Leal a la escuela literaria que adoptara al principio de su carrera, sin cambiar sus armas, Rafael López las puso al servicio de aquella labor de comprensión espiritual de México emprendida por los ateneístas. La tónica de su poesía continúa, al mismo tiempo, nuestras cortas tradiciones de poesía cívica y de asunto histórico, así como aquella línea poética para la que existe el mundo exterior, tal como lo muestra el título de su primer libro: Con los ojos abiertos (1912): formas poéticas que él supo bruñir en poemas de viril aliento y animadas aguafuertes mexicanas. Tenía, pues, del modernismo, más bien el aspecto del culto de la expresión sonora y estricta  que el gusto –de ascendencia simbolista– por lo vago y evocador. En los años inmediatamente posteriores a la disolución del Ateneo, Rafaél López compartió con Enrique González Martínez la dirección de los nuevos poetas. Un grupo importante lo tuvo por maestro y de él aprendió una lección de rigor verbal, así como cierta renuncia a adoptar las innovaciones que se iban abriendo camino en nuestra poesía. Su Obra poética, al cuidado y con prólogo de Alfonso Reyes, se publicó en 1957. La totalidad de sus versos los reunió Serge I. Zaïtzeff en Poesía reunida (Guanajuato, 1984). Algunas de sus mejores crónicas se reunieron en Prosas transeúntes (1925).

Nació en la ciudad de Guanajuato el 4 de diciembre de 1873; falleció en la ciudad de México el 16 de julio de 1943. Poeta y ensayista. Junto con Antonio Caso, Alfonso Cravioto, Pedro Henríquez Ureña y Alfonso Reyes redacta el Proyecto de Estatutos del Ateneo de la Juventud, en 1909. Fue profesor de Literatura Castellana en la Escuela Normal de Maestros. En 1912 colabora en la creación de la Universidad Popular Mexicana. Vicepresidente del Ateneo de México e impulsor de la revista Nosotros. En 1913 se desempeña como diputado al Congreso y como secretario particular del secretario de Instrucción Pública. Fue director del Archivo General de la Nación donde funda su Boletín. Director del Instituto de Investigaciones Estéticas de la unam en 1935. Fundador de la revista El Arte junto con Liborio Crespo y Manuel de la Parra. Colaborador de El Mundo Ilustrado, El Universal Ilustrado Revista, El Nacional, Revista de Revistas y Savia Moderna. En 1910 recibe la flor natural de los Juegos Florales celebrados con motivo de las fiestas del Centenario por su poema “La Leyenda de los volcanes”.

Realizó sus estudios primarios con profesores particulares en Guanajuato, allí fundó, con Liborio Crespo y Manuel de la Parra, la revista El Arte, en la que aparecieron sus primeros versos. En 1899 publicó su primer poema, “De invierno” en El Mundo Ilustrado con la ayuda de Amado Nervo. Por invitación de Rubén M. Campos llegó a la Ciudad de México y en 1901. Colaboró en la revista Savia Moderna; en 1909 ingresó al Ateneo de la Juventud. Su poema “La leyenda de los volcanes”, fue premiado en los Juegos Florales celebrados con motivo de las Fiestas del Centenario en 1910. Justo Sierra lo designó profesor de Literatura Castellana en la Escuela Normal para Maestros, en la que impulsó la vocación de jóvenes poetas, como Gregorio López y Fuentes, Francisco González Guerrero y Rodrigo Torres Hernández, quienes se integraron la plana de la revista Nosotros. Fue diputado y secretario particular del ministro de Instrucción Pública y, de Comunicaciones, José María Lozano durante la dictadura de Victoriano Huerta. En 1920 fue nombrado director del Archivo General de la Nación y fundó su Boletín; Fue el primer director del Instituto de Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (unam). Se inició en el periodismo, colaborando con crónicas y poemas en la mayoría de las publicaciones de la época: El Mundo Ilustrado (1913); Revista de Revistas (1915-1917), en la que firmaba con el anagrama de “Lázaro P. Feel” en su columna “La crónica semanal”; El Universal Ilustrado, con las columnas “Las alas nómades (1917-1918) y “Crónicas semanales” (1918-1919) y en El Universal, con “Al caer de la tinta” y las “Hebdomadarias”, en las que utilizó su nombre. Colaboró regularmente en la Revista Moderna de México y El Mundo Ilustrado. Simpatizante de los movimientos de vanguardia, como el estridentismo y el agorismo, no se adaptó a ellos, por lo que dejó de escribir hasta que volvió a colaborar en El Nacional con su columna “Radiogramas”, con el seudónimo “José Córdoba”, de 1931 a 1933; en 1936, reinició con su nombre su escritura.

José Barbarín Rafael de la Concepción López Castañón, conocido mejor como Rafael López, ensayista y poeta, fue considerado en su época como uno de los prosistas y poetas más importantes de México. Para Rafael López la poesía era una actividad sagrada, por ser “parte de la propia vida”. Concedió gran importancia a la perfección formal y a la sensualidad de las imágenes y los temas, como en el soneto de la bella florista o en los versos sobre la danza frenética de Salomé. Su amistad con López Velarde influyó en la estética de su poesía por la búsqueda de imágenes y adjetivación poco usual. Fue autor de poesías de exaltado patriotismo, en las que cantó a sus héroes (“La oda a Juárez”), ciudades y bellezas naturales, como los volcanes del valle de México a los que imagina como testigos que ven transcurrir la historia nacional. “La bestia de oro”, es un poema en que el autor advierte a México sobre el peligro del imperialismo norteamericano. Es autor de los versos del “Canto a la bandera” de 1910, cuya música es de Julián Carrillo. Sus crónicas siguen las huellas de Gutiérrez Nájera y Luis G. Urbina. Con una prosa plena de imágenes, sensaciones e ironía, nos da cuenta de los sucesos cotidianos: la llegada de las lluvias, el último estreno teatral, la celebración de un hecho histórico o la muerte de un escritor. La misma preocupación por la forma se advierte en las múltiples y exigentes versiones de sus crónicas, que se advierte en sus Prosas transeúntes. Escribió peculiares retratos en prosa poética de sus contemporáneos, entre los que destacan por la aprehensión del recuerdo personal y por la capacidad de penetrar en la intimidad de las diversas personalidades de amigos o conocidos.

Seudónimos:
  • José Córdoba
  • Lázaro P. Feel
  • Prevostito
  • Tris-tris

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Instituciones, distinciones o publicaciones


Pegaso. Revista Ilustrada
Fecha de ingreso: 08 de marzo de 1917
Fecha de egreso: 27 de julio de 1917
Redactor

Savia Moderna. Revista mensual de arte
Fecha de ingreso: 01 de marzo de 1906
Fecha de egreso: 01 de julio de 1906
Redactor

Instituto de Investigaciones Estéticas IIE (UNAM)
Primer director

El Nacional
Colaborador

El Universal Ilustrado. Suplementos culturales.
Colaborador

Revista de Revistas
Fecha de ingreso: 1915
Fecha de egreso: 1917
Colaborador

Revista Moderna de México
Colaborador