Enciclopedia de la Literatura en México

El Centavo. Revista de cultura y literatura de Michoacán.

El 28 de febrero de 1954 nace en Morelia, Michoacán, El Centavo, revista literaria que fue continuación de la empresa editorial iniciada por Salvador Molina, Alfonso Espitia y Carlos Arenas, La Espiga y El Laurel.

Entre las dos revistas media como puente una sencilla hoja, también sobre literatura, llamada La Cigarra, que alcanzó cuatro números y donde escribieron principalmente los editores.

Cuando aparece El Centavo, Alfonso Espitia y Carlos Arenas se retiran del grupo y la función editorial queda a cargo de José Baeza Campos y Salvador Reyes Hurtado. Posteriormente se integrará al grupo Arturo Molina, hijo del director fundador. La revista llegó a su cuadragésimo año de existencia en 1994 y hasta 1998 continúa en circulación.

La revista El Centavo ha sido reseñada numerosas veces por diarios de circulación nacional y diversas revistas en el interior de la república. Ha celebrado sus primeros 25, 100 y 150 números con publicaciones especiales, donde aparecen los índices, reseñas y comentarios sobre la labor editorial.

Su principal mérito consiste en haberse sostenido durante tanto tiempo como publicación de provincia, con circulación casi ininterrumpida y como empresa básicamente familiar.

Los primeros cien números fueron subvencionados por Fondo Nacional para Actividades Sociales, Gobierno del Estado de Michoacán, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Servicios Coordinados de Salubridad y Asistencia y Distribuidora Michoacana de Automóviles, S. A. Continuó con la subvención del Gobierno del Estado y la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Hasta finales de 1994 recibió apoyo del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y de la Universidad Nacional Autónoma de México.

La revista ha tenido dos periodos. El primero corresponde a los números editados por Salvador Molina, y el segundo puede identificarse en el momento que asume la dirección Arturo Molina.

El primer periodo incluye del número 1 al 149. Durante este lapso fueron mínimos los cambios que se hicieron en la revista. Fundamentalmente, se aumentó la cantidad de páginas. Los primeros números tenían seis hojas. En sus inicios fue una publicación sencilla, de tamaño media carta, a una tinta, y con el contenido del primer artículo en la portada. El primer número fue local-, tuvo colaboraciones principalmente de escritores michoacanos.

En los primeros números apareció una sección llamada "El moreliano cuenta", dedicada a crónicas y comentarios culturales y firmada por la Redacción. En el cuarto número, la sección cambio de nombre a "Morralla".

El Centavo, en su segundo periodo, que se inicia con el número 150 (enero-febrero de 1991), es una publicación tamaño carta, que presenta su portada a colores, con ilustraciones. El sumario se encuentra en la parre inferior de la página.

En el número 151, de marzo-abril de 1991, aparece un editorial que habla sobre la función del órgano literario. Se exhorta a los escritores michoacanos a enviar colaboraciones. Se apunta también que la función de El Centavo no es lucrar, sino contribuir a la difusión de la literatura del estado.

Hasta finales de 1994, la revista se aboca a la publicación de jóvenes valores literarios de la región y da cabida a escritores de otros estados de la república.

En este segundo periodo, presenta una sección llamada "El Centavo invita a leer", que contiene reseñas de libros y comentarios sobre asuntos literarios.

El Centavo ha circulado por todo el país y ha llegado, a través de intercambios, a Argentina, Chile, Honduras, Estados Unidos, Guatemala, España, Portugal, Rumania, Alemania, Polonia, Holanda, Cuba y otros países.


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Este visor fue inspirado por el que desarrolló E-Algorab en la Academia Mexicana de la Lengua.