Enciclopedia de la Literatura en México

Hernán Lavín Cerda

Nació en Santiago de Chile, el 7 de octubre de 1939. Poeta y narrador. Radica en México desde 1974. Estudió Filosofía y Educación en la Universidad de Chile. Ha sido profesor de carrera en la ffyl de la unam; director del Taller de Poesía del inba. Miembro de la Academia Chilena de la Lengua (1992). Colaborador de Casa del Tiempo, Diálogos, Letras Libres, Revista de Bellas Artes, Revista Mexicana de Cultura, Revista Universidad de México, Siempre!, Texto Crítico, Unomásuno, y Vuelta. Premio Vicente Huidobro 1970 por La crujidera de la viuda, Santiago de Chile.

Llegó a México como exiliado político en 1973. Obtuvo el título de licenciado en Letras Hispánicas en la Facultad de Filosofía y Educación, de la Universidad de Chile, en 1965. Sus primeros textos literarios se publicaron en la revista Toma y Lee. De 1962 a 1966 tuvo a su cargo la Sección de Literatura Iberoamericana de la Biblioteca Nacional de Chile; en 1971 formó parte del Taller de Escritores de la Universidad Católica. En este año ingresó a la Editora Nacional Quimantú (creada durante el gobierno del presidente Allende) y permaneció en ella hasta unos meses antes del golpe de estado en 1973. También en 1971, inició su labor docente como profesor de Redacción, Estilo y Periodismo en la Escuela de Comunicación y Periodismo de la Universidad Católica de Chile. En 1974 ingresó como maestro de Literatura en la Facultad de Filosofía y Letras (ffyl) de la Universidad Nacional Autónoma de México (unam). De 1975 a 1979 dirigió el Taller de Poesía del Instituto Nacional de Bellas Artes (inba). Su labor de difusión cultural comenzó en 1960, en la redacción de los siguientes periódicos chilenos: La Libertad (1959), El Siglo (1969), La Nación (1960–1962), Ultima Hora (1963–1970); en ellos cultivó el reportaje, la entrevista, el artículo de opinión y la crítica literaria. Publicó narraciones, poemas y ensayos de literatura en Mapocho (1964), El Viaje (1960–1963), Boletín de la Universidad de Chile (1963), Atenea (1969), Ahora (1971–1972), Mayoría (1972), Punto Final (1966–1971) y en las revistas especializadas de literatura: Alerce, Orfeo, Ultramar, Trilce, Arúspede, Tebaida, y La Bicicleta. Lavín Cerda ha colaborado en las revistas mexicanas Pájaro Cascabel, El Corno Emplumado, Universidad de México, Casa del Tiempo, Diálogos, Thesis, La Vida Literaria, México en el Arte, Texto Crítico, La Palabra y el Hombre, Cuadernos Americanos, Revista de Bellas Artes, La Infame Turba, La Gaceta del Fondo de Cultura Económica, Vasos comunicantes, Los Universitarios, Periódico de Poesía, Tiempo Libre, y ha sido redactor de suplementos culturales como "Diorama de la Cultura", "El Gallo Ilustrado", "El Sol de México en la Cultura", "Sábado", "El Nacional Dominical", y otros. Entre las publicaciones extranjeras están Enlace, de Nueva York; Escolios, de la California State University; Sin Nombre, de Puerto Rico; Zona Franca y Poesía, de Venezuela; Alero y Cuadernos Universitarios, de Guatemala; Amaru, de Perú; Eco, de Colombia; La Bufanda del Sol, de Ecuador; La Prensa Literaria Centroamericana, de Costa Rica; Camp de L'arpa, de Barcelona; Cormorán y Delfin, de Argentina. Ha participado en numerosos congresos, encuentros, simposios y homenajes en México y en el extranjero.

La producción literaria de Hernán Lavín Cerda abarca el cuento, el ensayo, la novela y la poesía. Desde sus primeras obras el autor se propuso lograr la conjunción de distintos géneros literarios; en su narrativa es donde más se advierte esta idea. La crujidera de la viuda es un conjunto de relatos breves, aforismos y poemas en prosa, donde la visión infernal prevalece y, mediante la sátira, la parodia y el humor cruel, se juega con la vida y la muerte. El que a hierro mata está compuesto por textos breves y por una narración eminentemente política, con Salvador Allende de personaje. En ella transcurren diversas manifestaciones de la realidad social y mágica de América Latina. En Los tormentos del hijo y Aquellas máscaras de gesto permanente, como en las anteriormente citadas, hay una oposición radical contra lo excesivamente anecdótico. Sus textos muestran una deliberada renuncia a la acción o al conflicto. En ellos el lenguaje predomina por completo y funge como el elemento central de la escritura. En la última novela mencionada, la palabra es la protagonista de una narración abarcadora, está en ella la historia política, el sarcasmo, la ironía, el humor pantagruélico, el erotismo y la parodia. En sus relatos predominan los ambientes de violencia. Sus personajes son seres intempestivos, de mal genio e impacientes. La fuerte carga de erotismo, humor y festividad verbal unifica la totalidad de la obra. Con sus primeros libros de poesía, Neuropoemas, Cambiar de religión, Ka enloquece en la tumba de oro y el toqui está envuelto en llamas y La conspiración, el autor continúa la tendencia de la vieja guardia poética chilena: Lihn, Waldo Rojas, Lamberg y otros, quienes constituyeron con sus obras un movimiento de denuncia de una condición de crisis social. En sus textos poéticos como El pálido pie de Lulú o Laalucinación del filósofo, la procacidad y la blasfemia corren parejas con la metáfora. Su afición por la mágia, las mistificaciones, la utilización de referencias históricas, pictóricas y los neologismos y proliferación de nombres raros se conjugan en Ceremonias de Afaf. Nueva teoría de la evolución es una meditación casi filosófica sobre los porqués del mundo. En Locura de Dios y otras visiones funde sus emociones por Chile y México. En este poemario hay un deliberado homenaje a la realidad mexicana a través de múltiples elementos: el paisaje, la historia y la cultura.