José de Arrázola


Nada se sabe de este autor. Méndez PlancartePoetas novohispanos. Primer siglo, ed. cit., pp. 45-48. incluye, sin dar ninguna noticia biográfica o bibliográfica, una octava de este autor en alabanza de Francisco de Terrazas y nueve octavas con el “episodio de la lebrela”, textos tomados de Baltasar Dorantes de Carranza.Op. cit., pp. 179 y 139-141. Dorantes de Carranza atribuye el pasaje de la perra que socorrió al conquistador, capitán Salceda, a Arrázola. Según García Icazbalceta (Francisco de Terrazas y otros poetas del siglo XVI, Madrid, José Porrúa Turanzas, 1962, p. 15), poseedor del manuscrito original, el nombre de Arrázola está escrito sobre un Terrazas tachado; ante esto se pregunta “¿Quién nos asegura… que entre los fragmentos anónimos no haya alguno más de Arrázola?” (loc. cit.). Esta autoría no ha sido confirmada ni refutada, y, como sostiene Lasarte (art. cit., p. 50), “las octavas del «episodio de la lebrela» son tan semejantes estilísticamente a las del poema de Terrazas, que no es imposible que algunos de los fragmentos anónimos sean en efecto de Arrázola”. Francisco Pimentel reproduce la octava a TerrazasHistoria crítica de la poesía y de las ciencias en México, en Obras completas, México, Tipografía Económica, 1903, t.4, p. 43. y, a partir de la edición de 1892 de su Historia crítica…, un soneto, cuyos datos y texto le comunicó Joaquín García Icazbalceta. Este soneto aparece en un “Memorial de hijos de hijos de conquistadores de la Nueva España que vivían el año de 1590, en el primer gobierno de D. Luis de Velasco, hecho por Luis de Tovar Godínez, secretario de la gobernación de este reino, año de 1622”. Así que esta composición puede fecharse entre 1590 y 1595, años del virreinato de Luis de Velasco el Mozo. Méndez Plancarte menciona el soneto en la introducción de su primer tomo (p. xxxiii), pero no lo reproduce.El soneto, bastante mal hecho, es el siguiente: “Con cinco panes Dios la muchedumbre / hartó en el monte suficientemente / y el santo apóstol que tendió la gente / desde los llanos hasta la alta cumbre. // Sacro Maestro, vos que sois la lumbre / que alumbra el paso al Príncipe excelente, / Felipe sois, mediando sabiamente / y antorchas habéis de ser que nos alumbre. // Si el pan es poco, el dulce padre caro / de mi dichosa patria condolido / ponga el intento en Dios por imitarle. // Y siendo el celo tal cual vemos claro, / el pan por su largueza repartido, / harto el hambriento, pan ha de sobrarle”.

Ignoro si José de Arrázola era español o novohispano. Que era vecino de Nueva España se deduce fácilmente de su amistad con Terrazas y con Pedro de Ledesma. Hasta ahora no puedo aportar más en cuanto a la biografía de este autor, pero sí en relación con su obra.



1Poetas novohispanos. Primer siglo (1942), México, Universidad Nacional Autónoma de México, 1964, pp. 45-48.

2Op. cit., pp. 179 y 139-141. Dorantes de Carranza atribuye el pasaje de la perra que socorrió al conquistador, capitán Salceda, a Arrázola. Según García Icazbalceta (Francisco de Terrazas y otros poetas del siglo XVI, Madrid, José Porrúa Turanzas, 1962, p. 15), poseedor del manuscrito original, el nombre de Arrázola está escrito sobre un Terrazas tachado; ante esto se pregunta “¿Quién nos asegura… que entre los fragmentos anónimos no haya alguno más de Arrázola?” (loc. cit.). Esta autoría no ha sido confirmada ni refutada, y, como sostiene Lasarte (art. cit., p. 50), “las octavas del «episodio de la lebrela» son tan semejantes estilísticamente a las del poema de Terrazas, que no es imposible que algunos de los fragmentos anónimos sean en efecto de Arrázola”.

3Historia crítica de la poesía y de las ciencias en México, en Obras completas, México, Tipografía Económica, 1903, t.4, p. 43.

4El soneto, bastante mal hecho, es el siguiente: “Con cinco panes Dios la muchedumbre / hartó en el monte suficientemente / y el santo apóstol que tendió la gente / desde los llanos hasta la alta cumbre. // Sacro Maestro, vos que sois la lumbre / que alumbra el paso al Príncipe excelente, / Felipe sois, mediando sabiamente / y antorchas habéis de ser que nos alumbre. // Si el pan es poco, el dulce padre caro / de mi dichosa patria condolido / ponga el intento en Dios por imitarle. // Y siendo el celo tal cual vemos claro, / el pan por su largueza repartido, / harto el hambriento, pan ha de sobrarle”.

Última actualización: 03 de diciembre de 2013 a las 15:55

El ciclo cortesiano se anunciaba en Terrazas, ya que no con brío, con dignidad. Pronto aunque goza de momentáneos alivios empieza a perder el resuello en José de Arrázola y en El peregrino indiano de Antonio de Saavedra Guzmán, el famoso diario de operaciones en rima, escrito en "sesenta días de navegación con balanceos de nao".
Última actualización: 20 de enero de 2014 a las 10:34