Cristóbal Cabrera


29 nov 2013 / 08:58

Este casi desconocido escritor español es el autor de los dísticos latinos que figuran en el Manual de adultos de 1540, hasta hoy el más antiguo impreso conocido de Juan Pablos.Cf. Joaquín García Icazbalceta, Bibliografía mexicana del siglo XVI, nueva ed. por A. Millares Carlo, México, Fondo de Cultura Económica, 1954, pp. 58-61, quien reproduce los dísticos con una traducción. Estos dísticos son, según Millares Carlo, los primeros versos latinos publicados, no sólo en Nueva España, sino en América.“Apéndice” a la Bibliografía mexicana del siglo XVI, pp.518-519.

Cristóbal Cabrera nació en Burgos hacia 1513. Llegó a México, según sus propias palabras, “paene puer[casi niño].Apud Elisa Ruiz, “Cristóbal Cabrera, apóstol grafómano”, Cuadernos de Filología Clásica, 12 (1997), p.63. Vivió en Nueva España protegido primero por el virrey Antonio de Mendoza y luego por Vasco de Quiroga. En 1535, aún adolescente, era ya notario apostólico.  Participó en el sínodo de México, celebrado el 27 de abril de 1539, como asistente de Vasco de Quiroga, obispo de Michoacán. Fue un poeta prolífico en español y en latín. Nicolás AntonioBibliotheca Hispana Nova, Madrid, Viduam et Heredes D.J. Ibarrae, 1783, t.I, p. 284.. cita las siguientes obras: Flores de consolación,Cabrera publicó esta obra en México, según lo asienta en el prólogo al Cancionero (mencionado infra): “... Ni tampoco pusiera aquí mi nombre como no lo puse en otro librico que días ha escribí a ruego del primer obispo y arzobispo de Méjico y primera marquesa del Valle llamado Flores de consolación...” (apud Michel Darbord, La poésie religieuse espagnole des Rois Catholiques à Philippe II, París, Centre de Recherches de l´institut D´Ètudes Hispaniques, 1965, p. 302). Según José María Vigil (Reseña histórica de la literatura mexicana, México, s.e. 1909 [?], p. 224) “hay motivo para creer que esta obra es la misma escrita en latín con el nombre de Meditatiunculae, que sin nombre de autor mandó en obispo de México a la Marquesa, quien la hizo traducir en castellano”. Meditatiuncula ad serenissimum Hispaniarum principem Philippum, Censura novae opinionis Eucharistiae, Rosarium Beatae Mariae juxta Evangelium sacramque scripturam, entre otras. E. Burrus en su artículoE. Burrus, “Cristóbal Cabrera (ca. 1515-1598), first American author: A check list of his writings in the Vatican library”, Manuscripta, 4 (1960), 67-69. localizó cincuenta escritos de Cabrera que incluyen tres volúmenes de poesía, uno en latín y dos en español. En Poetas religiosos inéditos del siglo XVI (La Coruña, 1890), Marcelo Macías edita un cancionero suyo, titulado Instrumento espiritual, cuyo prólogo está fechado el 25 de marzo de 1555, cuando Cabrera ya se encontraba viviendo en Roma. Según Michel Darbord este Cancionero contiene la poesía religiosa de Cabrera, en la que destaca la práctica del soneto: “C`est un des plus importants efforts pour adapter le sonnet en hendécasylabes italiens aux thèmes spirituels”.Op. cit., p. 303. Sin embargo según Eliza Ruiz (art. cit., p. 118), 4 de los sonetos publicados por Darbord son espúreos. La misma autora considera autènticos once sonetos: “¡Oh fe, luz de mis ojos verdadera!”, “¡Oh bienaventurado quien retiene!”, “Mi ánima Señor, es navegante”, “De ti salen las cosas producidas”, “Dulzura de mi alma, mi bien sumo”, “¿Quién es el que se mira en el espejo?”, “A tu suma humildad, Virgen gloriosa”, “Amaréte, Señor, mi fortaleza”, “El Señor es mi luz, salud y vida”, “Señor, en ti esperé muy confïado” y “principio, medio y fin del alma mía”. Tanto así que Marcel BataillonErasmo y España. Estudios sobre la historia espiritual del siglo XVI, trad. A. Alatorre, 2a. ed. En español corr. y aum., México, Fondo de Cultura Económica, 1966, p. 820. lo considera uno de los creadores del soneto espiritual.

En atención a lo poco que se sabe de este autor, al lauro de haber sido el primero en publicar versos latinos en el Nuevo Mundo y a su aplicada actividad intelectual durante su residencia en Nueva España,También Francisco Pimentel en su Historia crítica de la poesía y de las ciencias en México (a partir de la ed. de 1982, no en las anteriores de 1883 y 1885) menciona Cristóbal Cabrera como uno de los primeros poetas, aunque español, que produjo parte de su obra en Nueva España (cf. Francisco Pimentel, Obras completas, México, Tipografía Económica, 1903, t. 4, pp. 27-28). aparece aquí Cristóbal Cabrera como el primer autor español de la Colonia con un soneto que reproduce Millares Carlo en el citado apéndice a la Bibliografía de García Icazbalceta, reproducido también por José Almoina“Importante corpus bibliográfico” (reseña a Joaquín García Icazbalceta, Bibliografía mexicana del siglo XVI) Boletín del Instituto Caro y Cuervo, 13 (1958), 207-221, p. 220. (de donde lo toma Millares Carlo) y por M. Darbord (op. cit.) y una canción reproducida por Elisa RuizArt. cit., pp. 120-121. a partir del manuscrito de la Biblioteca Vaticana, descubierto por Marcelo Macías y García.Poetas religiosos inéditos del siglo XVI, sacados a la luz con noticias y aclaraciones, La Coruña, 1890.



1Cf. Joaquín García Icazbalceta, Bibliografía mexicana del siglo XVI, nueva ed. por A. Millares Carlo, México, Fondo de Cultura Económica, 1954, pp. 58-61, quien reproduce los dísticos con una traducción.

2"Apéndice” a la Bibliografía mexicana del siglo XVI, pp.518-519.

3Apud Elisa Ruiz, “Cristóbal Cabrera, apóstol grafómano”, Cuadernos de Filología Clásica, 12 (1997), p.63.

4Bibliotheca Hispana Nova, Madrid, Viduam et Heredes D.J. Ibarrae, 1783, t.I, p. 284.

5Cabrera publicó esta obra en México, según lo asienta en el prólogo al Cancionero (mencionado infra): “... Ni tampoco pusiera aquí mi nombre como no lo puse en otro librico que días ha escribí a ruego del primer obispo y arzobispo de Méjico y primera marquesa del Valle llamado Flores de consolación...” (apud Michel Darbord, La poésie religieuse espagnole des Rois Catholiques à Philippe II, París, Centre de Recherches de l´institut D´Ètudes Hispaniques, 1965, p. 302). Según José María Vigil (Reseña histórica de la literatura mexicana, México, s.e. 1909 [?], p. 224) “hay motivo para creer que esta obra es la misma escrita en latín con el nombre de Meditatiunculae, que sin nombre de autor mandó en obispo de México a la Marquesa, quien la hizo traducir en castellano”.

6E. Burrus, “Cristóbal Cabrera (ca. 1515-1598), first American author: A check list of his writings in the Vatican library”, Manuscripta, 4 (1960), 67-69.

7Op. cit., p. 303. Sin embargo según Eliza Ruiz (art. cit., p. 118), 4 de los sonetos publicados por Darbord son espúreos. La misma autora considera auténticos once sonetos: “¡Oh fe, luz de mis ojos verdadera!”, “¡Oh bienaventurado quien retiene!”, “Mi ánima Señor, es navegante”, “De ti salen las cosas producidas”, “Dulzura de mi alma, mi bien sumo”, “¿Quién es el que se mira en el espejo?”, “A tu suma humildad, Virgen gloriosa”, “Amaréte, Señor, mi fortaleza”, “El Señor es mi luz, salud y vida”, “Señor, en ti esperé muy confïado” y “principio, medio y fin del alma mía”.

8Erasmo y España. Estudios sobre la historia espiritual del siglo XVI, trad. A. Alatorre, 2a. ed. En español corr. y aum., México, Fondo de Cultura Económica, 1966, p. 820.

9También Francisco Pimentel en su Historia crítica de la poesía y de las ciencias en México (a partir de la ed. de 1982, no en las anteriores de 1883 y 1885) menciona Cristóbal Cabrera como uno de los primeros poetas, aunque español, que produjo parte de su obra en Nueva España (cf. Francisco Pimentel, Obras completas, México, Tipografía Económica, 1903, t. 4, pp. 27-28).

10"Importante corpus bibliográfico” (reseña a Joaquín García Icazbalceta, Bibliografía mexicana del siglo XVI) Boletín del Instituto Caro y Cuervo, 13 (1958), 207-221, p. 220.

11Art. cit., pp. 120-121.

12Poetas religiosos inéditos del siglo XVI, sacados a la luz con noticias y aclaraciones, La Coruña, 1890.





 
 


Cristóbal Cabrera

1513
Burgos, España


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