Enciclopedia de la Literatura en México

Francisco Rojas González

Nació en Guadalajara, Jalisco, el 10 de marzo de 1904; murió en la misma ciudad el 11 de diciembre de 1951. Narrador. Estudió Contaduría en la Escuela de Comercio y Administración; Etnografía en el Museo Nacional; y Etnología y Sociología en la Universidad Nacional. Fue investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM; cónsul en Guatemala, Salt Lake, Denver y San Francisco; director de Estadística. Fue miembro de las sociedades de Geografía y Estadística, Mexicana de Sociología, Mexicana de Antropología y Folklórica de México En 1999 el FCE publicó sus obras completas. Coautor de diversos estudios etnográficos como Etnografía de México, Carta etnográfica de México y Estudios etnográficos del Valle del Mezquital. Colaboró en Crisol, Cuadernos Americanos, El Hijo Pródigo, El Universal Ilustrado, Hoy, México en el Arte, Novedades, y Tiras de Colores. Premio Nacional de Literatura 1944 por La negra Angustias.

José Luis Martínez 1995 / 02 ago 2017 13:00

 

Francisco Rojas González (1904-1951), de manera contraria a la evolución general de los escritores de este grupo, se distinguió primero dentro de la literatura de contenido social y posteriormente emprendió con éxito la novela de asunto revolucionario. En los cuentos de su primera época —Historia de un frac (1930) ... y otros cuentos (1931), El pajareador. Ocho cuentos (1934), Sed. Pequeñas novelas (1937), reunidos en Cuentos de ayer y de hoy (1946)— cultivó alternativamente los de ambiente revolucionario y campesino y los de la ciudad y, si en aquellos mostraba su comprensión del pueblo y sus convicciones políticas, en estos sobresalía por su fácil imaginación. Con su novela revolucionaria, La negra Angustias (1944), que obtuvo un premio literario, Rojas González descubrió una perspectiva aún no explotada: la de las mujeres que intervinieron en la lucha. Escrita con vigorosos trazos, a pesar de las incongruencias del carácter de su personaje, La negra Angustias es un cuadro lleno de animación e interés de la Revolución en el sur de la república.

Acerca de otro personaje femenino, en Lola Casanova (1947), Rojas González narró la singular historia de una muchacha raptada y adoptada por los seris de Sonora a mediados del siglo XIX. En El diosero (1952), obra póstuma, se reunieron trece hermosos cuentos de tema indígena, cuatro de los cuales fueron aprovechados por Benito Alazraki en una buena película, Raíces (1953). De La negra Angustias y Lola Casanova también se hicieron filmes.