Enciclopedia de la Literatura en México

José Rubén Romero

Ángel Muñoz Fernández
1995 / 07 oct 2018 15:06

Nació en Cotija de la Paz, Michoacán, en 1890 y murió en la Ciudad de México en 1952. Ocupó diversos cargos burocráticos y fue cónsul en España y embajador en Brasil y Cuba. Rector de la Universidad de Yucatán. Consejero de la Presidencia de la República. Miembro de la Academia Mexicana de la Lengua.

 

Notas: Novelista costumbrista de penetrante sutileza.

 

José Luis Martínez
1995 / 12 ene 2018 14:48

La ironía maliciosa y la expresión de la sensibilidad popular, antes que la crueldad o el gusto en describir situaciones desesperadas, definen el carácter de la obra literaria de José Rubén Romero (1890-1952). Su prestigio surgió con la novela Mi cabello, mi perro y mi rifle (Barcelona, 1936) –los tres dones que le dio la Revolución–, que lo situó entre los nombres destacados del género. Con anterioridad había publicado no sólo sus libros juveniles de versos –en algunos de los cuales practicó el haikai, o poemas sintéticos: Tacámbaro (1922)– sino aun excelentes narraciones que evocan episodios de su vida pueblerina al principio de la Revolución: Apuntes de un lugareño (Barcelona, 1932), Desbandada (1934) y El pueblo inocente (1934). Después tornó consistente esa fama ampliando la amable y pintoresca galería de tipos y escenas populares de Michoacán, que forman sus novelas. Destácase entre ellas, La vida inútil de Pito Pérez (1938), expresada en agudo estilo llena de malicia, nacida de un humor amargo y escéptico. Pito Pérez es hombre de nuestro bajo pueblo, que refiere con sencillez y desvergüenza las aventuras y las desdichas transcurridas en sus desamparos. Pertenece a la línea de personajes de la novela picaresca española y su directo antecedente en México es el Periquillo de Fernández de Lizardi. Entre gracejos y dichos se trasluce un concepto irónico del mundo que, extensivamente, preside la obra completa de José Rubén Romero.

Su fantasía Anticipación a la muerte (1939) queda fuera del marco provinciano, pero no del humor de Romero, que aquí hace burla de su propia muerte, con la misma gracia que preside otros de sus libros menos macabros. Rosenda (1946) es el relato más afortunado y perfecto de José Rubén Romero. Con recuerdos personales y en uno de los estilos narrativos más sobrios de la novelística de estos años, crea poéticamente un personaje lleno de sencillez y abnegación que enaltece los rasgos originales de la mujer mexicana. Julio Bracho dirigió en 1948 una buena versión cinematográfica de Rosenda, interpretada por Rita Macedo.

Las poesías, novelas y ensayos de José Rubén Romero se reunieron en Obras completas, con prólogo de Antonio Castro Leal, México, Ediciones Oasis, 1957.

Nació en la ciudad de Cotija de la Paz, Michoacán el 25 de septiembre de 1890 y murió en la ciudad de México el 4 de julio de 1952. Escritor, novelista, periodista, político y diplomático. Realizó sus estudios en la ciudad de México. En 1905 regresó a la ciudad de Michoacán y publicó un periódico llamado El Iris, donde aparecieron sus primeros versos. Más adelante colaboró en El Buen Combate, La Actualidad, El Telescopio y Flor de Loto. En 1911 fue nombrado Administrador de Rentas. En 1912 fue designado Secretario del gobernador de Michoacán. En 1919 nuevamente fue nombrado Secretario de Gobierno por su Estado. En 1920 fue Inspector General de Comunicaciones. En 1922 se unió a la Secretaría de Relaciones Exteriores como Jefe de Departamento de Publicidad y en 1924 es Jefe de Departamento Administrativo de la misma. Se integró al Servicio Diplomático en 1930 como Cónsul General en Barcelona. En 1933 regresó a la ciudad de México y se convirtió en Jefe del Registro Civil del D. F. En 1935 viajó nuevamente como Cónsul a Barcelona. En 1937 fue embajador en Brasil y en 1939 en Cuba. En 1937 recibió un homenaje por parte de la lear (Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios). En 1941 ingresó a la Academia Mexicana de la Lengua. En 1943 fue designado Rector Interino de la Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo. En 1951 convocó al Primer Congreso de Academias de la Lengua Española.

Vivió hasta los siete años en su ciudad natal; a la edad de once años salió de Michoacán hacia la capital del país, donde hizo sus estudios primarios. Ya adolescente regresó a Michoacán y en Ario de Rosales publicó con un amigo un pequeño periódico, Iris, en el que aparecieron sus primeros versos. Colaboró en publicaciones regionales, como El Buen CombateLa Actualidad (1906), El Telescopio y Flor de Loto (1909). Desempeñó algunos empleos públicos en Sahuayo y en Santa Clara del Cobre. En 1911 fue designado administrador de rentas en Puruándiro y un año más tarde fue secretario particular del gobernador del estado, el doctor Silva. Participó, al lado de su padre, en el movimiento armado en Michoacán y estuvieron a punto de ser fusilados durante el gobierno de Victoriano Huerta. Entre 1913 y 1915 vivió en Pátzcuaro, donde se dedicó al comercio. Hacia 1919 regresó a la actividad pública como secretario particular del gobernador Pascual Ortiz Rubio y posteriormente como su representante en la ciudad de México. Su estancia en la capital permitió a Romero relacionarse con los ateneístas y participar de la vida cultural de aquella época. Fue inspector general de comunicaciones (1920-1921) y entre 1922 y 1930, encargado del Departamento de Publicidad y del Departamento Administrativo de la Secretaría de Relaciones Exteriores; jefe del Registro Civil en el Distrito Federal (1933-1935), rector interino de la Universidad Nicolaíta (1943) y consejero del presidente de la República. Trabajó en el servicio exterior como cónsul en Barcelona, en 1930 y durante la Guerra Civil española; en 1937 fue nombrado embajador en Brasil y en 1939 en Cuba; se retiró del servicio diplomático en 1944. Como miembro de la Academia Mexicana de la Lengua convocó al Primer Congreso de Academias de la Lengua Española en 1951. Colaboró en la revista Hoy con ensayos y crónicas y en el radio con recuerdos y anécdotas de su vida.

José Rubén Romero abordó prácticamente todos los géneros literarios: el cuento y la novela, la poesía y el ensayo. No obstante haber publicado en diferentes lugares de su estado natal varios poemarios, es hasta 1922, con la reunión de sus poemas sintéticos recogidos en el volumen intitulado Tacámbaro, que se dio a conocer en el medio literario de la ciudad de México. Su primera novela, Apuntes de un lugareño (1932), publicada en Barcelona, reúne sus recuerdos de su niñez, adolescencia y juventud. El pueblo inocente es una novela de carácter autobiográfico en la que sintetiza varios pueblos michoacanos, especialmente Santa María del Cobre. En Desbandada, su tercera novela, rememora su vida en Tacámbaro. Su cuarta novela, Mi caballo, mi perro y mi rifle, encierra el desencanto y la amargura que le dejó la Revolución. Su novela más representativa, La vida inútil de Pito Pérez, de ascendencia picaresca, lleva la intención de reflejar una época y analizar un momento histórico en tono satírico, empleando expresiones desvengonzadas con un humor amargo y oportuno. Su última novela, Rosenda, presenta una realidad distinta y un tratamiento diferente; es la pintura plena de humanidad y de emoción de una mujer toda naturalidad y ternura, símbolo de lo mejor de la tierra del autor; el lenguaje es acertado, poético, sencillo y suavemente irónico.

Seudónimos:
  • J.R.A.

Instituciones, distinciones o publicaciones


Academia Mexicana de la Lengua
Fecha de ingreso: 1935
Miembro electo

Academia Mexicana de la Lengua
Fecha de ingreso: 1941
Miembro