Academia Nacional de Ciencias y Literatura



La Academia Nacional de Ciencias y Literatura fue fundada a instancias de don Benito Juárez, para sustituir a la que había existido en la época imperial. La formulación de su reglamento se verificó en 1871, y en él se advierten muchas pretensiones que no lograron realizarse. Señaláronse como objetivos de la academia los siguientes:

Fomentar el cultivo y adelantamiento de estos ramos (ciencia y literatura), servir de cuerpo facultativo de consulta para el gobierno, reunir objetos científicos y literarios, principalmente los del país, para formar colecciones nacionales, establecer concursos y adjudicar los premios correspondientes, establecer publicaciones periódicas útiles a las ciencias, artes y literatura y hacer publicaciones, aunque no sean periódicas, de obras interesantes principalmente nacionales.Estatutos de la Academia de Ciencias y Literatura de México, México, Imprenta del Gobierno en Palacio a cargo de José María Sandoval, 1871.

La academia estuvo dividida en cuatro secciones: de ciencias matemático-físicas y físico-químicas, de ciencias biológicas, de ciencias sociales y morales, y de literatura. Proponíanse sus miembros publicar anualmente, con el título de Anales de la Academia Nacional de Ciencias y Literatura de México, los escritos científicos o literarios de sus socios eligiendo libremente los que fueren dignos de publicaciones. Advertíase a los socios que cada uno era responsable de sus escritos y que la Academia, al acordar la impresión de sus obras, no hacía suyas doctrinas u opiniones que emitieran. Ofrecía además esta agrupación un premio pecuniario al triunfador en los concursos anuales.

Los académicos fueron de número, supernumerarios y honorarios. Los primeros y segundos no podían exceder de cincuenta para cada clase, y los últimos podían llegar a cien. Exigíase que las dos terceras partes de los académicos tuvieran su residencia en la capital de la república. Para ser admitido como académico de número, supernumerario y honorario, era necesario haberse distinguido por la publicación o ejecución de algún trabajo científico o literario de notorio mérito o utilidad.Estatutos de la Academia de Ciencias y Literatura de México, México, Imprenta del Gobierno en Palacio a cargo de José María Sandoval, 1871. La Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística tenía derecho a nombrar de su seno a seis socios que la representasen en la academia con el carácter de socios de número.Estatutos de la Academia de Ciencias y Literatura de México, México, Imprenta del Gobierno en Palacio a cargo de José María Sandoval, 1871.

Fue presidente nato de la academia el ministro de Justicia e Instrucción Pública. El vicepresidente, cuatro secretarios, un tesorero y dos vocales eran nombrados por la misma academia. Cada sección tuvo presidente y vicepresidente. Las sesiones tuvieron lugar dos veces por mes y fueron públicas tanto las científicas como las literarias. Proponíase también la academia ponerse en contacto con otras corporaciones científicas y literarias del país y del extranjeroEstatutos de la Academia de Ciencias y Literatura de México, México, Imprenta del Gobierno en Palacio a cargo de José María Sandoval, 1871..

Manuel Peredo, académico de número, fue vicepresidente perpetuo de la sección de literatura. Francisco Pimentel fue otro de sus distinguidos miembros.Enrique de Olavarría y Ferrari, El arte literario en México, 2ª ed., Madrid, Espinosa y Bautista editores [1878], pp. 72-145.

José Rosas Moreno, el poeta originario de Lagos de Moreno, se había dado a conocer en la Ciudad de México en 1868, cuando se celebraron las veladas literarias. Entonces se dedicó a coleccionar sus fábulas que más tarde presentó para su aprobación a la Academia Nacional de Ciencias y Literatura, de cuyo dictamen se encargó Francisco Pimentel. Después de esto las Fábulas de Rosas Moreno sirvieron de libro de texto en las escuelas de Instrucción Primaria de toda la república.Francisco Pimentel, Historia crítica de la poesía en México, México, Tip. de la Secretaría de Fomento, 1892, p. 57.

Este dictamen y otro sobre una poesía de José Monroy fueron el escaso testimonio que nos queda de la actividad de esta corporación; dícese que sólo hubo reuniones mientras fue ministro José María Lafragua, pero que después de su muerte, en 1875, cayó la academia en la inacción y acabó por desaparecer.Francisco Pimentel, Historia crítica de la poesía en México, México, Tip. de la Secretaría de Fomento, 1892, pp. 28, 953.



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Lafragua, José María
Monroy, José
Peredo, Manuel
Pimentel, Francisco
Rosas Moreno, José
Grupo
Academia Nacional de Ciencias y Literatura
Lugar: Ciudad de México
Lugar de término: Ciudad de México
Periodo de actividad
aproximado:
1871 1875

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