Condenado a ser un artículo de colección, Julio César Romero, un humilde taxista de Bogotá, se ve obligado a entretener durante varios años a su captor, Julio César Sabatini, un excéntrico médico y coleccionista con ideales un tanto retorcidos sobre la inmortalidad y la trascendencia.
Pero el secuestro de Romero a manos de Sabatini no es producto de la casualidad o el azar. A ambos los une Elena, un antiguo amorío que, sin realmente desearlo, se convierte en el motivo por el que Sabatini da rienda suelta a su último y más perverso fetiche.
No obstante, y mientras Romero pasa sus años en cautiverio, su familia, que se desgarra silenciosamente a causa de su prolongada ausencia, afronta una vida de apariencias hasta que Lucía, la mayor de sus hijas, decide investigar los acontecimientos que llevaron a su desaparición.
La búsqueda personal de Lucía no sólo le revelará la verdad sobre su padre, sino que le permitirá desentrañar las depravaciones disfrazadas de cultura del maniático y corrompido argentino que ha dedicado los últimos años de su vida a convertirse en el ladrón de Julios.