Eziel primero sintió la barriga fofa
de Maki dejando entrar el arma.
Luego sobrevino el ruido inverosímil
y la sangre manchándole las manos.
Por un momento, pensó que el muerto
era él. Pero vio a Maki desplomarse
sobre la tierra. Respiraba y boqueaba
como un pescado. Se había alejado
de su tribu de un modo que no tenía
retorno.
En el siglo XX aún se conservan tradiciones antiguas: la gente escoge con quien casarse, hay cines y bares, y el homiciodio es algo común. Cuando Eziel, a punto de convertirse en un hombre de su tribu, tiene que salir huyendo a Asrod, descubre que el siglo XX es mucho más de lo que había imaginado.
* Esta contraportada corresponde a la edición de 2004. La Enciclopedia de la literatura en México no se hace responsable de los contenidos y puntos de vista vertidos en ella.