La realidad es egoísta. No nos permite asomarnos a escudriñar en la vida de otros. La ficción, en cambio, derrocha generosidad. Le abre al lector las puertas y las ventanas del mundo, nos invita a hacer un viaje a lo desconocido. Siempre hay un pero, para ese viaje necesitamos un guía con experiencia. En los cuentos que se ofrecen en este volumen 20 figuraciones y una fantasía desesperada, Arroyo-Furphy no solo es una guía profesional y hábil, sino muy confiable. Para colmar nuestra dicha, la guía nos ofrece postres: su impecable conocimiento del español y un amor declarado por la literatura. Si con el título Susana Arroyo-Furphy nos hace suponer un homenaje al poeta chileno, al terminar de leer sus cuentos podemos decir con certeza: confieso que he vivido.
"El nombre de esta obra puede resultar pertubador y aun escandaloso por su intención de imitar el título que dio Pablo Neruda a su libro Veinte poemas de amor y una canción desesperada, pero no es solo el título el que orienta hacia un escritor conocido sino que son los relatos de este libro los que llevan a encontrar resonancias con escritores hispanoamericanos como Quiroga, Cortázar o Borges.
Este libro puede sorprender al lector ya que en su aparente simplicidad los cuentos contienen una cierta habilidad arcana para lograr desenlaces estremecedores.
Aquí pueden avizorarse dos rumbos principales: los relatos de pareja y los relatos de personajes solitarias marcadas por la fatalidad; en ellos se tocan atmósferas de mundos posibles e imposibles, extrañas complicidades en la que se confabulan como opuestos fantasía y realidad, desequilibrios paranoides y cordura. En algunos de ellos, se puede decir, se tocan los bordes de la demencia. Hay una recurrencia en el tratamiento de temas como la soledad, la muerte, la enfermedad psicológica o mental que devienen en enfermedades físicas o viceversa, pero hay que advertir que estos tópicos trágicos aparecen infiltrados de humor, la más de las veces presentados con notable ingenio, pero también con feroz ironía".
Dra. Linda Dabbah de Lifshitz