Enciclopedia de la Literatura en México

Pegaso

mostrar Introducción

Pegaso fue una revista de variedades, publicada en la Ciudad de México en 1917. Cubrió varios temas del momento e incluía una sección donde tuvieron cabida los escritores de la transición entre modernismo y posmodernismo. Su giro no era exclusivamente literario, pues la intención era la sustentabilidad que no se lograría sin diversidad temática. Enrique González MartínezRamón López Velarde y Efrén Rebolledo, tres reputadas figuras del momento, son sus fundadores y directores. Según lo refiere el propio González Martínez en una carta a Alfonso Reyes, el impulso inicial se debía a un interés puramente artístico y a la comunión de visiones. A pesar de no tener una declaración de principios ni un manifiesto, la postura estética de aquellos es patente en la selección de materiales y colaboradores; además, algunas tendencias estéticas, como el “coloquialismo”, y grupos literarios del momento, como el Ateneo de la Juventud y el grupo de la revista Nosotros (1912-1214), tuvieron un escaparate en Pegaso. Esta “magazine de actualidades con literatura”, según la define la introducción a la edición facsimilar del Fondo de Cultura Económica, alcanzó los veinte números.

mostrar Estructura hemerográfica

En un México asediado por la lucha armada, la experiencia previa demostraba que un enfoque únicamente literario estaba condenado al fracaso, como lo podían corroborar la desaparición de Gladios y La nave, así que en su contenido se intercalan la información periodística, las variedades de entretenimiento, los deportes y cultura. El diseño es enriquecido con fotografías, caricaturas y material ilustrativo. Los pintores destacados que colaboraron son Saturnino Herrán, Antonio Gómez, Francisco de la Torre, Germán Gedovius y Leandro Izaguirre. Se toman materiales fotográficos del A.B.C. de Madrid, del Life y del Mercurio de Nueva York. Ningún número llevaba índice y eran comunes los errores en créditos y la falta de citación de ciertas fuentes, sobre todo en las traducciones. Las secciones que conforman  Pegaso son “La actualidad”, “Arte colonial”, “Ajedrez”, “Crónica”, “Cuento semanal”, “Deportes”, “La gran guerra”, “Libros y revistas”, “Puntos de vista”, “Teatro y Cines”, “Variedades”, “Vida artística y literaria”. En los primeros números, aparecen al principio crónicas, seguidas por cuentos y poemas inéditos. En algunas otras ediciones se le da más importancia a “La actualidad”. 

mostrar Perspectivas del arte y de la política

Bajo el seudónimo de Buffálmaco, Jesús B. González comparte reseñas de los espectáculos en los teatros Colón, Abreu, Ideal, y otros; además reseña varias películas proyectadas durante la vida de Pegaso. La índole de estos textos rinde cuenta de una consciencia de que la entonces incipiente industria cinematográfica nacional dependía de los modelos temáticos que en ese tiempo estaban en boga en Europa. Cabe destacar que Jesús B. González consideraba que aún era necesario en su momento hacer venir del Viejo Mundo a los directores artísticos para asegurar la calidad de las obras filmadas en México. Otro crítico destacado en Pegaso es Jesús Villalpando.

En el tenor político se da seguimiento a los temas de la Primera Guerra Mundial (desde un sesgo aliadófilo), la Revolución rusa y la intervención aliada de los Estados Unidos; por otra parte se pasa prácticamente en silencio la Revolución mexicana, causa de la desestabilización social y gubernamental que sufría el país en ese momento. La única excepción es un artículo anónimo acerca del zapatismo y su desaparición. Llaman la atención los poemas de abierta temática política del poeta belga Verhaeren, dedicados a Alemania y a sus congresistas; un año antes, en la Revista de Revistas, López Velarde reseña a éste positivamente y aprovecha para enfatizar la importancia de la conciliación del tema poético y del filosófico sin que el uno absorba al otro.

Existe asimismo una sección sobre “Historia de México”, donde colaboran Genaro Estrada, Mariano Silva y Luis González Obregón. Manuel Toussaint, por su parte, difunde la riqueza arquitectónica del México colonial. Se realizan entrevistas a Salvador Rueda y a Francisco Villaespesa; se consigna también la visita del escritor argentino Manuel Baldomero Ugarte a nuestro país.

mostrar Literatura

Según González Martínez, uno de los criterios editoriales sería el de sólo publicar textos inéditos y no aceptar ninguna colaboración no requerida, incluso si se tratara de textos valiosos. La lista de colaboradores nos ofrece, a causa de las distintas promociones literarias presentes, una disección de la actividad cultural de la época. Colaboran escritores que se relacionan con el Ateneo de la Juventud, como Alfonso Reyes, Pedro Enríquez Ureña, Julio Torri, Rafael López, Manuel de la Parra, Carlos González Peña, Genaro Fernández McGregor, Alejandro Quijano, Mariano Silva y Aceves y Eduardo Colín. Del grupo de la revista Nosotros (1912-1214), contribuye en Pegaso Francisco González Guerrero.  De la generación de 1915 figuran Alfonso Caso, Castro Leal y Manuel Toussaint. El Colonialismo, movimiento formal aparecido en 1917, tiene sus representantes en Alfonso Cravioto, Artemio del Valle-Arizpe y el mencionado Toussaint. Adicionalmente, encontramos a autores de la talla de Amado Nervo, Luis G. Urbina, José Juan Tablada, Salomón de la Selva y Renato Leduc. Antonio Caso publica reseñas de las obras filosóficas de Émile Boutroux, Henri Bergson y José Enrique Rodó.

En cuanto a la crónica, cabe anotar que la practicaron diferentes autores como Genaro Estrada, Manuel Toussaint, Manuel de la Parra, Lázaro P. Feel, Esteban Flores. Sobresale la de Rafael Cabrera sobre La necesidad de tener una leyenda, y  las de Ramón López Velarde donde destaca la presencia de la ciudad, aunque siempre volviendo a la provincia, reconociendo los gestos de las muchachitas al cruzar la calle porque conservan la beatitud de las celebraciones caseras en el terruño. Es también en su colaboraciones en Pegaso donde López Velarde consigna que conoció a Salvador Díaz Mirón, el autor de Lascas (1901).

Cabe recalcar que los poemas de López Velarde aparecen con el mismo realce y muchas veces en la misma página que los de González Martínez, quien era considerado el poeta del momento. El poeta zacatecano entrega algunos adelantos de su libro mayor, Zozobra. Fernández Ledesma y Francisco González de León, dos influencias de López Velarde, contribuyen con poemas de provincia; Amado Nervo entrega poemas de Elevación, publicado en 1916. Paralelamente, contribuyen con cuentos Manuel Toussaint, Carlos González Peña, José López Portillo y Rojas, Julio Torri, José D. Frías, Antonio Castro Leal y Enrique González Martínez.

En cuanto a las letras propiamente dichas, la presentación de la edición facsimilar del Fondo de Cultura Económica nos dice lo siguiente:

Los poetas del momento son dos de sus directores: González Martínez y López Velarde; la tónica poética, la del último modernismo. La prosa, aunque representada con excelencia por López Velardey Julio Torri, aún no abandona en otros casos cierto acartonamiento posromántico. No surge todavía la revivificadora prosa revolucionaria.

 

mostrar Nuevas generaciones

En el número 16, aparecido en junio de 1917, dice López Velarde, convencido de su “virtud apolínea”, apreciar el trabajo literario de los jóvenes José Antonio Muñoz, Martín Gómez Palacio y Carlos Pellicer Cámara. Anteriormente ya había aparecido, en la sección “Poemas Inéditos”, una selección de “Los poetas jóvenes de Pegaso”, donde figuran José M. Solís, Jaime Torres Bodet y los antes citados Gómez Palacio y Pellicer. En el vigésimo y último número serán presentados, en la misma sección, bajo el título de “Los poetas jóvenes”, textos de Miguel Martínez-Rendón, y de los cuatro incluidos en la ocasión anterior. Cabe destacar que sobre todo Torres Bodet y Pellicer serán figuras representativas de la literatura mexicana en el curso del siglo XX.

mostrar El extranjero

Entre los escritores latinoamericanos que aparecieron en Pegaso destacan la chilena Gabriela Mistral y el cubano Mariano Brull. De Francis Jammes aparecen los textos “El Paraíso”, vertido a nuestra lengua por Manuel Toussaint; “Meditación sobre el bautismo”, “El asno del Domingo de Ramos” y “Ronsard” traducidos por González Martínez. Algunas secciones del “Gaspar de la Nuit”, de Aloysius Bertrand, son vertidas por Rafael Cabrera. La prosa “Por lo que pelea Francia”, de René Viviani, figura en versión del poeta de La muerte del cisne. Eça de Queiroz contribuye con “El juicio de Jesús”, cuyos créditos de traducción no se especifican. Alfonso Reyes entrega una versión de un fragmento de “Ortodoxia”, de Chesterton. Los poemas “Al pueblo alemán” y “Al Reichstag”, de Verhaeren, aparecen en versión de José D. Frías. “La Revancha. De relatos de la guerra” del Gral. Bruneau, es traducido por Fco. Verdugo Fálquez. Por otra parte, no aparecen los créditos para las versiones en castellano de “Los cosacos” de Sasha Koprotkin, de “El gentilhombre enfermo” de  Giovanni Papini, de “La virgen de los Ángeles (al margen de los Evangelios)” de Julio Lemaitre, ni para la crónica de guerra, “Los gases mortíferos”, de Pierre Loti.

mostrar Estética

La selección de autores es también un catálogo de apropiaciones patentes en la obra de los involucrados en Pegaso. Eduardo Colín contribuye desde Guatemala con una defensa de la obra de Jules Laforgue, lectura compartida con otros colaboradores, como López Velarde. Llama la atención también la presencia de autores católicos y textos con temática religiosa (Lemaitre, Papini, James), seña de la propia filiación de los fundadores y de otros escritores de la época, como Fenández Ledesma y González León.

Para establecer con mayor claridad la estética de la revista, quizá es útil analizar la carta abierta que Alfonso Reyes dirige a González Martínez en abril de 1917 (también publicada en Pegaso), donde insiste en la importancia de equilibrar las tendencias de vanguardia con la preceptiva clásica:

A imitación de algún maestro, hoy los escritores van perdiendo el resuello, la respiración honda y adormecedora –que acaso pecó de oriental– de nuestra frase. Y bien está la frase cortada cuando evoca el fulminazo del rayo; pero no cuando se arrastra entre hipos penosos, como un viejo que va tosiendo y acusa la escasa fisiología del escritor. No; combinemos los dos criterios. En la norma racional y objetiva –aunque ella importe repeticiones, inevitables en todo desarrollo- hagamos campo a las palpitaciones de lo individual caprichoso, y aun al inarticulado grito del ‘futurista’.

Vale la pena agregar que, además de la amistad con González Martínez, Reyes tenía gran interés en colaborar en Pegaso, dadas la posición privilegiada de la que su nómina de colaboradores la investía y la necesidad del autor de Sol de Monterrey de permanecer activo en los medios mexicanos, pues en ese momento, el tumulto de la Revolución lo mantiene exiliado en España.

mostrar Las dificultades pecuniarias

En el número 13 aparece una nota para el público, disculpando a la dirección por el atraso en la aparición de la revista y por las erratas y defectos de impresión; en adelante, según los redactores, “Pegaso aparecerá [...] con toda regularidad, mejorado notablemente en cuanto a su parte tipográfica se refiere”. En otros números se hacen apuntes al respecto, lo cual puede ser un indicio de la constante preocupación por los fondos y la sustentabilidad de la revista. A pesar de los esfuerzos por abarcar un amplio público, la carencia de recursos dio fin a este órgano informativo después del vigésimo número; sin embargo, a causa de su perfil literario Pegaso representa la transición entre modernismo y posmodernismo en México.

 

José Luis Rico

Fundación para las Letras Mexicanas

mostrar Bibliografía

1. Pegaso, 1917. Colección Revistas Literarias Mexicanas Modernas. México: Fondo de Cultura Económica, 1979.
2. García Barragán, Elisa y Luis Mario Schneider. Ramón López Velarde. Álbum. México: Instituto de Cultura de la Ciudad de México/ Instituto de Cultura de San Luis Potosí/ Instituto Zacatecano de Cultura «Ramón López Velarde»/ Seminario de Cultura Mexicana/ Universidad Nacional Autónoma de México, 2000.
3. González Martínez, Enrique. Obras. Prosa I y II. México: El Colegio Nacional, 2002.
4. Martínez, José Luis. México, 50 años de Revolución. México: Fondo de Cultura Económica, 1963. 450-460.
5. Pereira, Armando. Coordinador. “Pegaso”. Diccionario de literatura mexicana. Siglo XX. México: Universidad Nacional Autónoma de México/ Editorial Coyoacán, 2004. 367-369.

mostrar Enlaces externos

1. Gómez, Iván. “Revista Pegaso”. Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe. Centro de Investigaciones de América Latina y el Caribe. (23 de enero de 2012).
2. Fernández, José Ángel. “López Velarde, Pegaso y su nostalgia por la provincia”, Revista de Literatura Mexicana. 14. 2 (2003). México: Universidad Nacional Autónoma de México. Portal de revistas científicas y arbitradas de la UNAM.  (3 de febrero de 2012).


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