En Demasiados lobos andan sueltos el lector encontrará nueve crónicas que abordan temas tan diversos como la tragedia de la Guardería abc, la estela de sangre y muerte que deja tras de sí la actividad del narco, y su correspondiente «combate»; las autodefensas de Michoacán, la historia de un bombero mexicano en Nueva York o un recuento del negocio de la violencia en Honduras. Todas tienen en común que buscan la reflexión sobre la realidad que día a día vivimos: son crónicas infrarrealistas.
Estas páginas en realidad son un pretexto para coleccionar un grupo de notables crónicas, tanto de experimentados y prestigiados periodistas como Alejandro Almazán, Diego Enrique Osorno, Juan Carlos Reyna, Wilbert Torre, Alejandro Sánchez y Javier Valdez, como —en el otro extremo— las nuevas plumas de México: Manuel Larios, Nel San Martín y José Luis Valencia.