Habla, Señor es el resultado de una serie de búsquedas en la vida, las vivencias, los recuerdos y las reflexiones de un conjunto de personas que en las últimas décadas se han distinguido por un mismo rasgo el cual no es común: haberse sentido atraídos por la vida sacerdotal.
Conforme a los fundamentos de la mayoría de las religiones se entiende que el hombre, por una serie de motivaciones, busca a ese ser sobrenatural, la divinidad, su Dios, con el que trata de mantenerse relacionado. Para el judaísmo y el cristianismo es al revés; es Dios quien busca a los seres humanos a lo largo de toda historia, incluso insistentemente. Desde este enfoque, el planteamiento de lo mencionado anteriormente se vuelve más acucioso; si es Dios quien busca a los hombres para el sacerdocio, ¿cómo es que los hombres se parcatan de ese llamado? Esta es la pregunta central para la cual la presente obra busca respuestas, de forma inminente.