Enciclopedia de la Literatura en México

Cuentos parvos

Los personajes de este libro pertenecen a los bajos fondos tapatíos y podrían figurar en una novela de Gorki o de Emile Zolá, aunque existe, hay que decirlo, una notable diferencia: son divertidos. No se divierten ellos, también hay que decirlo, pues son maltratados con amable crueldad por su autor, pero las situaciones son divertidas desde fuera, es decir, desde la perspectiva del lector, que lee sin sufrir las consecuencias (¿será así?). En estos cuentos parvos desfilan un sacristán ladrón que escucha voces, una glotona con ansias asesinas, un aficionado puma que se amputa un dedo en una apuesta, compadres asesinos, comadres asesinas, desempleados atribulados, floristas abusados y fanáticos del Atlas y las Chivas que se dan hasta con la cubeta en batallas campales. Muchos de estos personajes ocultan, con humor, sus ganas de paliar las derrotas diarias torciéndole el buche a un cristiano. La borrachera da el empujón definitivo a los mala copa. En uno que otro cuento esto cambia, y asoma entonces la ternura. Algunos textos, como el de Anita, «Chafa Chronology» y «Toñito», destacan por el juego lingüístico y no por el contenido. Hay, además, un apartado, muy disfrutable, donde el autor se convierte en un afilado cronista de las conversaciones en el transporte público. Quizá algún lector se reconozca en alguna plática de camión. Yo sí.

Estamos, pues, ante un conjunto de textos que va en camino de convertirse en una referencia obligada de los olvidados de esta ciudad. Ante un libro que continúa la sólida tradición del microrrelato mexicano, y lo hace con desparpajo y gratitud.

Alfredo Hermosillo

* Esta contraportada corresponde a la edición de 2019. La Enciclopedia de la literatura en México no se hace responsable de los contenidos y puntos de vista vertidos en ella.