Enciclopedia de la Literatura en México

La isla de los perros

 La isla de los perros es el relato de las consecuen­cias a través de cuatro siglos del anatema proferido contra los violadores del Templo Mayor y de sus secre­tos. El lugar don de esta el Gran Teocalli posteriormente fue casa de los De Ávila y mas tarde la Isla de los Perros.

Alonso de Ávila capitán español de las huestes de Her­nán Cortes recibe como recompensa a su valentía el terreno llamado Isla de los Perros magnifico solar que sirviera de asiento al Templo Mayor consagrado por los aztecas a Tlaloc y Huitzilopochtli. Sitio que en la época de lluvias e inundaciones es la única parte libre de agua.

La maldición de HuitzilopochtIi comienza a cumplirse. Recae sobre quienes violan los secretos del Templo Ma­yor lugar sagrado de la clave mágica del espacio resca­tado lugar sagrado de una teogonía.

Los intrusos tienen prohibido el acceso al Templo Ma­yor pues ahí se encuentra el santuario de HuitzilopochtIi, es el Gran Teocalli donde descansa cruel pavoroso el Dios y Señor de la guerra... de la muerte.

El reciente descubrimiento del Templo Mayor cumple con los anatemas. Los acontecimientos actuales son el signo del tiempo de los dioses del tiempo histórico que se manifiesta en los prodigios del recuerdo. ¿Existe aun tal maldición?

El pensamiento mágico de los antiguos mexicanos en­cuentra un resquicio para  expresión en este intere­sante relato

* Esta contraportada corresponde a la edición de 1983. La Enciclopedia de la literatura en Iberoamerica no se hace responsable de los contenidos y puntos de vista vertidos en ella.