Enciclopedia de la Literatura en México

Memorias póstumas de Blas Cubas

Machado de Assis tenía cuarenta años cuando comenzó a publicar las novelas que lo consagrarían. Primero fue Memorias póstumas de Blas Cubas, en 1880 como folletín por entregas y luego como libro al año siguiente. Inscrita en la escuela de Laurence Sterne y su Tristram Shandy, con un estilo en apariencia avejentado, el autor desafía las normas vigentes en su época: temporalidad lineal, relación entre el narrador y el lector, y carácter didáctico y descriptivo de cierto tipo de novela decimonónica. Y así, ¿de qué tratan las memorias de un difunto? Como una falsa autobiografía, la vida de Blas Cubas nos cuestiona sobre la moral y sus flaquezas, la desigualdad social y la miseria intrínseca de vivir en un mundo lleno de inconstancias. Con pesimismo y en tono irónico, Machado de Assis hace que un difunto celebre la vida insípida. Esta traducción de Rafael Mesa López, hecha a partir de la cuarta edición en portugués de la obra, última que corrigiera el propio Machado de Assis, mereció elogios al ser publicada en 1911 –bajo el sello editorial de los Hermanos Garnier- y hace justicia a todo lo que hay en el original de singular y literario. Memorias póstumas de Blas Cubas es un regalo para la inteligencia del lector. Está escrita, como su autor lo afirma: “con pluma de chanzas y tinta de melancolía”.

* Esta contraportada corresponde a la edición de 2013. La Enciclopedia de la literatura en México no se hace responsable de los contenidos y puntos de vista vertidos en ella.