Alfonso Reyes

Alfonso Reyes (1889-1959) ha sido para la literatura y cultura mexicanas un apasionado de las letras universales. Destacó como ensayista, narrador, poeta, dramaturgo, traductor y diplomático. Tuvo una de las formaciones más exigentes de que se tenga registro. Ya en su primer libro, Cuestiones estéticas (1911), están presentes los grandes temas que ocuparían sus inquietudes literarias: el mundo clásico, la literatura española de los Siglos de Oro, la poesía simbolista francesa y la vida y obra de Goethe. Después, sus indagaciones tocaron la cultura de México y en su periodismo literario se encuentran los más diversos asuntos con los que Reyes, siempre con estilo cortés, demostraba una cultura enciclopédica. Su prosa –flexible, concisa, elegante, ática– fue celebrada por los principales escritores de su tiempo, de la cual Visión de Anáhuac es uno de los ejemplos más altos. Humanista, en el sentido de quien viaja al pasado para comprender mejor el presente, recogió en libros como La antigua retórica o Junta de sombras aspectos de la cultura griega. Con el poema dramático Ifigenia cruel, Alfonso Reyes da prueba de una obra que no desmerece ante los clásicos que la preceden. “La cena” es uno de los primeros textos en que nuestra narrativa explora los caminos de lo fantástico. 

A lo largo de su vida y de sus viajes y estancias en el extranjero, Alfonso Reyes se dedicó a conocer y difundir la cultura que lo rodeó. Su activa participación en numerosas instituciones de México y el mundo son parte del testamento alfonsino, cuyas raíces se encuentran en la visión cultural de su generación, la del Ateneo de la Juventud. De este legado sobresale su dirección de la Casa de España que daría origen al Colegio de México, su labor en la Academia Mexicana de la Lengua y su presencia en el Colegio Nacional.

 

mostrar Los primeros años y el Ateneo de la Juventud

Alfonso Reyes Ochoa  nació en Monterrey el 17 de mayo de 1889 y murió en la Ciudad de México el 27 de diciembre de 1959. Fue el noveno de los doce hijos del matrimonio entre el general Bernardo Reyes y doña Aurelia Ochoa. Cuando Alfonso nació, su padre era gobernador del estado de Nuevo León. Ahí realizó sus primeros estudios. El nombramiento como Ministro de Guerra que le fue otorgado a su padre por parte de  Porfirio Díaz obligó a la familia a trasladarse a la Ciudad de México donde Alfonso Reyes termina, en 1901, sus estudios en el Liceo Francés. En ese año empieza a escribir poemas.

En 1902 la familia vuelve a Nuevo León donde Reyes estudia la preparatoria en el Colegio Civil de Monterrey. Año y medio después vuelve a la Ciudad de México para concluir en 1907 sus estudios en la Escuela Nacional Preparatoria. Su estancia en el centro del país coincide con el nacimiento de Savia Moderna (revista literaria fundada en 1906 por Alfonso Cravioto y Luis Castillo Ledón; a pesar de su corta vida de cinco números, su importancia radica en ser el antecedente del Ateneo de la Juventud). Es en la capital donde conoce al dominicano Pedro Henríquez Ureña (que trabajó en México como profesor universitario desde ese año hasta 1913) quien se volvería su amigo y mentor literario, una presencia constante en la vida y trabajo de Reyes; las primeras correcciones de estilo que Ureña le hizo están presentes en el trabajo de Cuestiones estéticas.

En 1907 conoce a Manuela Mota, con quien contraerá nupcias cuatro años después. En 1908 entra a la Escuela Nacional de Jurisprudencia (actualmente la Facultad de Derecho de la UNAM), donde se celebran las primeras reuniones del Ateneo de la Juventud, asociación civil que trabajó por la cultura y el arte, organizando reuniones y debates públicos, fundada en octubre de 1909; su objetivo era generar una reflexión popular en torno a los problemas culturales que dejó el ocaso del porfirismo en la educación.

 

 

mostrar El “exilio”

En 1911, a los 21 años Reyes publica en París su primer libro en la editorial de Paul Ollendroff, Cuestiones estéticas, conjunto de ensayos donde estudia la composición de los textos que lo influyeron, desde el drama griego, pasando por el Siglo de Oro, hasta llegar al Romanticismo alemán. En 1912 (el mismo año del nacimiento de su único hijo y de la creación de la Universidad Popular Mexicana por esfuerzo del Ateneo) es nombrado secretario de la Escuela Nacional de Altos Estudios (germen de la actual Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM) donde fundó la cátedra de “Historia de la Lengua y Literatura Españolas”.

El 9 de febrero de 1913 el general Bernardo Reyes participa en el golpe de estado contra el presidente Francisco I. Madero (hecho que después se conocería como la Decena Trágica) y muere el primer día de combate; Reyes dedicaría el poema "Oración del 9 de febrero" a la memoria de su padre. Ese mismo año se titula de abogado con la tesis Teoría de la sanción. Asesinado Madero, Victoriano Huerta le ofrece a Reyes el puesto de Secretario particular; desinteresado en la venganza política, sale en un velado destierro hacia París en agosto de ese año, con el cargo de Segundo Secretario de la Legación Mexicana.

En 1914 cesa la labor diplomática mexicana en Europa por el inicio de la Primera Guerra Mundial; Reyes se traslada a Madrid en octubre. Ahí empieza su labor periodística en el Centro de Estudios Históricos junto a Ramón Menéndez Pidal y trabaja en las crónicas que posteriormente incluirá en Cartones de Madrid, publicado en 1917.

José Luis Martínez determina a partir de esta fecha —el inicio de la “Década Madrileña”— la mejor etapa en la producción de Reyes. En 1915 se instala en la calle de Torrijos donde termina de escribir Visión de Anáhuac, ensayo poético publicado en 1917 cuya temática gira alrededor del descubrimiento del valle de Anáhuac por los exploradores españoles. José Ortega y Gasset crea, en 1915, el semanario España donde Reyes colabora al lado de Martín Luis Guzmán, con quien comparte el seudónimo de Fósforo para escribir sobre cine. Un año después, esta colaboración queda sólo en manos de Reyes y éste la traslada a El Imparcial (periódico fundado en 1896 por Rafael Reyes Spíndola). También empieza a circular El Sol (periódico madrileño, ilustrado, liberal, fundado en 1917 por Nicolás María de Urgoiti), donde ocupará, de diciembre de 1917 a fines de 1919, la página semanal dedicada a Historia y Geografía.

 Termina de escribir los ensayos sobre el pensamiento humano y su convivencia con el mundo contemporáneo incluidos en El suicida, que también ve la luz en 1917, y se traslada a su segunda casa en Madrid, en la calle de General Pardiñas del barrio de Salamanca, donde tendrá por vecinos a Carlos Pereyra, José María Chacón y Calvo, Antonio G. Solalinde y Pedro Henríquez Ureña; es en casa de éste último que conoce a un joven Jorge Luis Borges (la familia del argentino había llegado a España en 1919) el cual le predicaría una admiración constante, siendo el mexicano diez años mayor que él. También comienza a publicar colaboraciones en el Boletín de la Real Academia Española  y dirige la sección bibliográfica de la Revista de Filología Española.

Su producción literaria va en aumento durante su estancia en Europa: en 1920 publica El plano oblicuo, libro de cuentos y Retratos reales e imaginarios, notas y reseñas literarias; en 1921 Simpatías y diferencias, sobre las “relaciones del arte mexicano con el de América Latina”, como reza el mismo libro  y El cazador, ensayos donde mezcla historia y análisis estético, con claro influjo francés; en 1922 Huellas, conjunto de poemas, y en 1924 Calendario, volumen donde mezcla ensayo con narrativa. Termina esta primera etapa el mismo año con Ifigenia cruel, su reconocido poema dramático.

No sólo como creador sino en el ámbito académico, Reyes trabaja a los autores clásicos españoles y hace diversas ediciones y estudios: en 1917, una de las Memorias de fray Servando, las Páginas escogidas de Quevedo y del Libro de buen amor del Arcipreste de Hita; en 1918, de las Páginas escogidas de Ruiz de Alarcón y el Poema del Cid; en 1919 de Los pechos privilegiados de Ruiz de Alarcón y el Teatro de Lope de Vega; en 1920 de Las aventuras de Pánfilo, del mismo Lope y las Obras completas de Amado Nervo; para 1923 sobre la Fábula de Polifemo y Galatea de Góngora, cuatro años antes de que iniciaran los festejos por los 400 años de la muerte del poeta. Traduce, además, obras de Chejov, Chesterton, Sterne y Stevenson.

 

mostrar “La gitanería dorada de la diplomacia.” Reyes en Sudamérica

José Luis Martínez apunta que de 1924 a 1938 Reyes vive “sus años felices, mundanos y un poco despreocupados.” Desde 1922 ya era Encargado de Negocios en España, puesto que abandonó en 1924 para volverse Ministro en Francia hasta 1927; de 1927 a 1930, embajador en Argentina, donde publica Pausa (1926) y sigue cultivando su amistad con Borges (el argentino recordaría después que Reyes lo invitaba a comer a la embajada).

Desde 1922 varios países americanos habían iniciado labores diplomáticas en Brasil para conmemorar sus cien años de independencia; México, queriendo legitimarse como nación y para disipar la desconfianza generada por su revolución, aprovecha para iniciar tratos diplomáticos y de 1930 a 1936, Reyes se encarga de la embajada de México en Brasil; ahí publica en 1931 La saeta, mezcla de poesía y narración; Romances del Río de Enero, en 1933, poesía, como su nombre lo dice; en 1934 los poemas A la memoria de Ricardo Güiraldes, Golfo de México y Yerbas del Tarahumara, y en 1935 Minuta e Infancia, también trabajos poéticos.

En 1936 vuelve a Argentina en el mismo puesto diplomático para terminar un año después; Otra voz y Cantata en la tumba de Federico García Lorca son los libros que deja este período, en 1936 y 1937, respectivamente. Borges remarcaba con simpatía hacia Reyes que siempre regalaba al menos una publicación a cada país que visitaba. Sin embargo, no descuida los otros géneros que ha cultivado: su ensayo de historia nacional México en una nuez publicado en 1930;  el Discurso por Virgilio, ensayo de 1931 sobre la educación y el aprendizaje; al año siguiente publica A vuelta de correo, correspondencia entre Alfonso Reyes y Héctor Pérez Martínez; las reflexiones sobre la cultura al gobernar en Atenea política y Tren de ondas, el conjunto de ensayos donde retoma el estilo poético y análitico de sus primeros años. Cierra esta etapa la Homilía por la cultura, ensayo publicado en 1938 donde se expresa la preocupación del autor por diversos aspectos ya no sólo intelectuales, sino humanos.

 

 

mostrar Regreso definitivo a México: creador de instituciones y madurez literaria

Su misión en Brasil como embajador concluye formalmente el 20 de diciembre de 1939. Sin embargo permanece ahí hasta el 12 de enero del año siguiente, día en que se despide del presidente Getulio Vargas. El 9 de febrero —aniversario de la muerte de Bernardo Reyes—- regresa de manera definitiva a México. Una vez instalado en el país, emprende  su Segunda meditación sobre el libre albedrío. A pesar de un periodo anímicamente difícil, se empeña en sentar las bases para la Casa de España, que más tarde sería El Colegio de México. Este periodo no puede entenderse sin considerar el apoyo del presidente Cárdenas a los exiliados españoles en nuestro país, consecuencia de la Guerra Civil española. 

En 1941 Reyes publica Capítulos de la literatura española. Primera serie, conjunto de ensayos sobre temas clásicos de literatura de aquel país, fruto de las investigaciones realizadas en el Centro de Estudios Históricos de Madrid. Aparece también el poema Villa de Unión, inspirado en la memoria de su padre. Ese mismo año es nombrado Catedrático de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Aparece Pasado inmediato y otros ensayos, donde trata asuntos de poesía hispanoamericana, memorias literarias, historia cultural patria y, además, hace una remembranza de Justo Sierra, Genaro Estrada y Luis G. Urbina. También presenta Algunos poemas y  La crítica en la edad ateniense, un volumen dedicado a los estudios que Reyes consagró permanentemente a la cultura helénica en general y ateniense en especial, así como al arte retórica. Ese mismo año Berkeley le otorga el grado honorífico de Doctor en Leyes de la Universidad de California.

En 1942 publica Los siete sobre Deva, ensayos de reminiscencias clásicas hilvanados a partir de diálogos entre tres personajes que se expresan y cuatro que en silencio examinan; Última Tule, ensayos sobre la utopía americana, así como sus antecedentes míticos en el imaginario europeo; La experiencia literaria, donde se entiende la escritura como actividad humana por excelencia; y La antigua retórica, un volumen consagrado al examen de la materia a partir de los principales autores de la antigüedad: Aristóteles, Cicerón y Quintiliano. Durante 1944 aparece El deslinde que, como su nombre lo indica, presenta las demarcaciones necesarias en asuntos de crítica y literatura; Tentativas y orientaciones, diversos asuntos culturales, entre ellos, temas de política internacional, y Dos o tres mundos, volumen que reúne cuentos y ensayos. Un año después participa en la fundación del Colegio Nacional, institución equivalente al Collège de France.

  Hacia 1945 es embajador delegado en la Conferencia Interamericana sobre Problemas de la Guerra y la Paz en Chapultepec. En este año publica La casa del grillo, una risueña sátira de la vida doméstica; aparecen Tres puntos de exegética literaria, donde se ocupa del método histórico en la crítica, la vida y sus relaciones con la obra literaria; Romances y afines, Panorama del Brasil, ensayo expositivo sobre la cultura de ese país; Capítulos de literatura española. Segunda serie, estudios sobre la literatura española de los Siglos de oro; Norte y Sur, que reúne ensayos breves y de circunstancia; Juan Ruiz de Alarcón, enfocado en la obra del autor novohispano, y Discursos en la Academia Mexicana de la Lengua (con Jaime Torres Bodet).

En 1946, la Universidad de La Habana le otorga el doctorado Honoris Causa. De noviembre a diciembre preside la delegación mexicana ante la I Asamblea Internacional de la UNESCO, en París, adonde viaja con categoría de embajador. En ese mismo año aparecen La vega y el soto, volumen de poesía; Las letras patrias, que comprende de los orígenes al fin de la Colonia; Por mayo, era por mayo, conjunto de ensayos; así como Los trabajos y los días, crónicas y artículos de temas diversos. En 1948 publica Letras de la Nueva España; Cortesía; Entre libros; Grata compañía; A lápiz; Panorama de la religión griega; Junta de sombras, y De un autor censurado en “El Quijote”: Antonio de Torquemada.

 

 

mostrar Reconocimiento internacional y últimos años

En 1949 varias universidades y centros de escritores apoyan la candidatura de Alfonso Reyes para el Premio Nobel, aunque es William Faulkner quien finalmente es galardonado. En este periodo publica Sirtes; De viva voz  y Homero en Cuernavaca. Entre 1950 y 1953 presenta El horizonte económico en los albores de Grecia; Trazos de historia literaria, y Verdad y mentira. Durante esos años la Universidad de Princeton, la UNAM y la Universidad de Michoacán le conceden el doctorado Honoris Causa en Letras.

El 3 de agosto de 1951 es transportado al Instituto de Cardiología, luego del cuarto aviso de la dolencia que a la postre terminaría con su vida. Con todo, ese año aparecen En torno al estudio de la religión griega; Ancorajes, y Medallones e Interpretación de las Edades Hesiódicas. En 1952 publica Marginalia (primera serie); La X en la frente, y Obra poética (1906-1952). Hacia 1953 es distinguido con el Premio Literario del Instituto Mexicano del Libro. Ese mismo año aparecen Memorias de cocina y bodega; Dos comunicaciones; Árbol de pólvora, y Cuando creí morir. El 18 de febrero de 1954 es nombrado presidente honorario de la Federación de Alianzas Francesas en México. Publica también Trayectoria de Goethe, Parentalia, Hipócrates y Asclepio, Nueve romances sordos, y la segunda serie de Marginalia. En 1955 aparecen Presentación de Grecia; Quince presencias, y Los tres tesoros.  En 1956, La danza en la Grecia clásica y en 1957, Estudios helénicos y Las burlas veras (Primer ciento). El 14 de noviembre de 1958 recibe el doctorado Honoris Causa por la Universidad de París. Hacia 1959 aparece la tercera serie de su Marginalia  y nace su Anecdotario (de aparición póstuma en 1968). El 27 de diciembre de 1959 muere Alfonso Reyes, víctima de un mal cardiaco.

 

 

mostrar El legado

La obra cultural de Alfonso Reyes no se circunscribe solamente a sus libros publicados. Además de las instituciones en cuya fundación participó en vida, tras su muerte, han surgido en torno a su figura grupos y lugares de trabajo que persiguen la visión humanística del autor regiomontano. La que fuera casa de Alfonso Reyes en su regreso definitivo a la Ciudad de México, la llamada por Enrique Díez-Canedo "Capilla Alfonsina", fue decretada patrimonio nacional junto con su biblioteca el 13 de junio de 1972. El 14 de enero de 1980 otro decreto presidencial —respuesta a una petición encabezada por la Universidad Autónoma de Nuevo León— otorgó la custodia de la biblioteca a la UANL. El 13 de noviembre de 1980 se inauguró oficialmente en Monterrey la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria. Hoy en día, la casa de la Ciudad de México, mantiene el nombre de Capilla Alfonsina y funciona como museo y centro de estudios literarios bajo la tutela de la Coordinación Nacional de Literatura del INBA. Ubicada en la calle Benjamin Hill No. 122 de la colonia Condesa, resguarda diversos documentos, fotos y objetos que dan testimonio de la vida de nuestro autor. Además de contribuir en la promoción y difusión de la obra de Reyes, la Capilla Alfonsina ha contribuido en el otorgamiento del "Premio Internacional Alfonso Reyes." Por otra parte, el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey creó la Cátedra Alfonso Reyes "como una respuesta a la necesidad de fortalecer las humanidades en la formación de sus profesores, estudiantes y la comunidad en general." Gracias a los avances informáticos, esta cátedra está presente en todos los campus y sedes del Sistema en México y América Latina a través de la Universidad Virtual. La Cátedra Alfonso Reyes promociona eventos culturales y publicaciones. Destacan la Colección Capilla Alfonsina y la Colección Cuadernos de la Cátedra Alfonso Reyes. 

 

José Miguel Barajas García

Mario Alberto Conde

Fundación para las Letras Mexicanas

 

 

mostrar Bibliografía

1. Castañón, Adolfo. Alfonso Reyes, caballero de la voz errante. Edición revisada y aumentada. Monterrey: Universidad Autónoma de Nuevo León, 2007.

2. Martínez, José Luis. Guía para la navegación de Alfonso Reyes. México: Universidad Nacional Autónoma de México, 1992.

3. Pacheco, José Emilio. “Para acercarse a Reyes”. La capilla virtual México.http://www.alfonsoreyes.org/PachecoIn.htm (20 de noviembre de 2011)

4. Rangel Guerra, Alfonso, José Ángel Rendón, comps. Páginas sobre Alfonso Reyes. 2 vols. Monterrey: Universidad de Nuevo León, 1955-1957.

5. Reyes, Alfonso. Última Tule. México: Imprenta Universitaria, 1942. Edición aumentada. Última Tule y otros ensayos. Selección y Prólogo Rafael Gutierréz Girardot. Crónología Anja María Erdt y Rafael Gutiérrez Girardot. Bibliografía James Willis Robb y Rafael Gutiérrez Girardot. Caracas: Biblioteca Ayacucho, 1991.

6. Reyes, Alicia. Genio y figura de Alfonso Reyes. Buenos Aires: EUDEBA, 1977. Colección Vida y pensamiento de México. México: Fondo de Cultura Económica, 2000.

7. Robb, James Willis, comp. Más páginas sobre Alfonso Reyes: Vol. III y IV. México: El Colegio Nacional, 1996-1997.

 

mostrar Recursos en Biblioteca

A partir de los temas tratados en los artículos se trabaja en la compilación de monografías, ensayos o artículos elaborados por los principales estudiosos del país y de más allá de nuestras fronteras. El propósito es que los usuarios de la ELeM profundicen en los temas y confronten recorridos interpretativos sobre las obras, los autores, las estéticas y grupos, las publicaciones y las instituciones.

 

mostrar Enlaces externos

1. “Alfonso Reyes Ochoa.” México diplomático.http://www.mexicodiplomatico.org/Cultura/Alfonso%20Reyes.pdf

            (12 de marzo de 2012).

2. Cátedra Alfonso Reyes del Tecnológico de Monterrey.  Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. http://sitios.itesm.mx/va/catedra/ (12 de marzo de 2012).

3. Pacheco, José Emilio. “Nota sobre una enemistad literaria: Reyes y López Velarde” Universidad Veracruzana. Repositorio Institucional de la Universidad Veracruzana. http://cdigital.uv.mx/bitstream/123456789/7237/2/19752P153.pdf (12 de marzo de 2012).

4. “Poesía y humanidades. Reyes, Alfonso.” El Colegio Nacional. Miembros. http://www.colegionacional.org.mx/SACSCMS/XStatic/colegionacional/template/content.aspx?mi=103&se=vida&te=detallemiembro (12 de marzo de 2012).

5. Reyes, Alfonso. La Capilla Virtual. http://www.alfonsoreyes.org/publica_2_3.htm(12 de marzo de 2012).

 

 



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Alfonso Reyes
17 de mayo de 1889
Monterrey, Nuevo León
27 de diciembre de 1959
Ciudad de México


Obra publicada

Bibliografía indirecta